Hace trece años se inauguró el ahora denominado Nuevo Mirandilla, por entonces Estadio Ramón de Carranza, tras una construcción por fases que duró nueve años y en la que se añadieron dos ascensores que daban acceso directo a la segunda planta de la grada Tribuna desde la avenida principal de la ciudad y el cual estaba destinado para las personas con problemas de movilidad.
Pero de lo deseado a la realidad hay un gran trecho y la verdad es que esos dos ascensores nunca llegaron a funcionar. Ni en la última etapa en el consistorio de Teófila Martínez, ni en las dos legislaturas de ‘Kichi’ ni en la actual de Bruno García. Tan lo hizo uno de ellos y durante un solo partido del Cádiz en 2017, bajo el mandato de José María González.
En cada partido disputado en el Nuevo Mirandilla las personas con discapacidad de dicha grada están obligados a compartir con la prensa el que lleva desde la puerta junto a las taquillas hasta las cabinas y pupitres de prensa, lo cual provoca en cada ocasión no pocos problemas para unos y otros sin que nadie ponga remedio, trayendo también alguna que otra avería del mismo como ocurriera en el último enfrentamiento ante el FC Cartagena.
Hoy de nuevo esos ascensores han sido protagonistas al desvelar la cuenta de X “Cádiz Abandonada”, dedicada a denunciar las deficiencias de la ciudad, que el espacio destinado a esos ascensores exteriores presentan la lamentable imagen de objetos apilados en lo que a todas luces se trata de un uso de los mismos como trastero.
🛗Denuncian que lejos de procederse a la puesta en funcionamiento de los ascensores de Tribuna del estadio Nuevo Mirandilla, desde su inauguración hace trece años, los espacios destinados a los mismos son utilizados como zona de almacenaje y trastero @Cadiz_es @Cadiz_CF pic.twitter.com/iJHJ8RRBkR
— Cádiz abandonada (@CadizAbandonada) February 20, 2025